domingo, 12 de julio de 2009

"Sé quién asesinó a Michael" LATOYA acusa


Más de dos semanas depués de la muerte de Michael Jackson, las conjeturas sobre las causas de su fallecimiento han sucedido a los homenajes al Rey del Pop. Si esta misma semana la Policía aseguraba que no descartaba la hipótesis del homicidio e investigaba a todos los médicos de Jackson, hoy domingo Latoya Jackson arroja más leña al fuego y asegura en dos diarios sensacionalistas británicos, el News of the World y The Mail on Sunday, que su hermano fue asesinado y que ella sabe quiénes son los culpables.

En el News of the World, que titula a toda página "Sé quien asesinó a mi Michael", Latoya afirma que son varias las personas responsables de la desaparición de su hermano y que la razón fue "una conspiración para hacerse con el dinero de Michael". Sus declaraciones se conocen dos días después de que el jefe de la policía de Los Ángeles admitiera que el asesinato era una de las líneas de investigación, algo sobre lo que Latoya no tiene dudas. "Hubo una conspiración. Creo que fue todo por el dinero. Michael valía más de 1.000 millones de dólares en activos por derechos de difusión musical y alguien lo mató por eso. Valía más muerto que vivo", dice la hermana mayor del cantante, que no da nombres en ningún momento acerca de quiénes pueden ser los asesinos.

Latoya asegura que ese "grupo de personas" robaron dos millones de dólares en efectivo y numerosas joyas de la casa de su hermano, que lo engancharon a las drogas, que lo aislaron de su familia y amigos "para que se sintiera solo y vulnerable", y que lo obligaron a trabajar "hasta la extenuación" para seguir ganando dinero.

"La persona más sola del mundo"

Michael, según el testimonio de Latoya, no quería dar la serie de 50 conciertos que debían comenzar mañana en Londres. "Hace menos de un mes, yo dije que pensaba que Michael iba a morir antes de las actuaciones de Londres porque estaba rodeado de gente que no albergaba las mejores intenciones en su corazón", dice Latoya, que define a su hermano como una persona "muy dócil, callada y cariñosa, de la que la gente se aprovechaba". "Nunca creí que Michael viviera hasta ser un hombre anciano", señala la entrevistada, convencida de que Michael Jackson era "la persona más sola del mundo" y de que "antes o después le iba a ocurrir algo terrible".

En las entrevistas revela otros detalles, como que el cantante no murió en su cama, sino en la del médico que vivía con el, Conrad Murray, al que acusa de desaparecer del hospital al que fue trasladado el cantante cuando ella empezó a hacerle preguntas. "Se limitó a mascullar algo y me dijo algo así como 'Michael no lo hizo, lo siento'. Algo no estaba bien. Me pareció extraño", dice.

Latoya asegura que ella fue quien insistió en que se le hiciera una segunda autopsia al cadáver después de ver que "tenía marcas de pinchazos en el cuello y en los brazos", y anticipó que conocer los resultados finales "será un shock" para todo el mundo. También afirma que espera que se encuentre un testamento de su hermano posterior al de 2002, en el que Michael Jackson expresa su deseo de que sus hijos vivan con Diana Ross. Latoya declara que nunca dejará que vayan con su madre biológica, Debbie Rowe, a la que acusa de formar parte del tipo de personas que "estuvo junto a Michael solo porque le interesaba su dinero".

Latoya confía en que los niños sigan con los Jackson y ofrece algunos detalles de cómo reaccionaron a la muerte de su padre. Según su relato, los niños no pararon de llorar hasta que pudieron pasar 30 minutos junto al cuerpo de su padre y se pudieron despedir de él. Paris le colocó un collar alrededor de una de sus manos, tras lo cual, según Latoya, "dijo que habían hecho trabajar a papá demasiado duro".

sábado, 4 de julio de 2009

Comentarios de camerino y reconocimiento del terreno

Mucho se ha hablado de la violencia. Violencia mundial y ultra violencia colombiana. Violencia de machete y violencia a bala. El hombre es un lobo para el hombre, dice un escritor. Pobres lobos, digo yo. No merecen que los comparen tan feo.

Pero no es esa violencia la que me empuja a recopilar estas cinco historias, rescatadas de un baúl. (Bueno ... no será el baúl póstumo de Andrés Caicedo, ni de Cortázar, ni de Hemingway. Pero es mi baúl, el baúl de William Zapata, el cual, igual, es un baúl de un muerto porque ha sido abierto 9 años después de haberme ido de Colombia, cuando ya no soy yo, cuando ya nadie escribe en papel; cuando no reconozco a esa persona que en los 90's llenó tantas agendas con tantos guiones cinematográficos y cartas y relatos y novelas, etcétera, etcétera; en fin, cuando soy otro volviendo a la casa de mi madre, después de haber renacido decenas de veces en este siglo 21.

Es otra clase de violencia la que me empuja a recopilar este libro. Es una violencia sutil y más sofisticada y hablo de la violencia femenina. La violencia que tal vez más violencia puede generar. O sea: la violencia no física.

Créanme: no me estoy haciendo la víctima. Estoy limpiando la chimenea, como le diría un paciente a Freud, en los inicios del sicoanálisis.

Perdón si les salpica un poco de hollín.

Agradezco por último a mi editora más implacable y devota, mi hermosa compañera de viaje, Catlina Vivas, quien se ha encargado de montar los siguientes textos.